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por Patricia Melgarejo / @lamelga
“Pisotapitas es una empresa dedicada al desarrollo y comercialización
de pisos y revestimientos realizados a partir de materiales de
descarte. Un elemento que va derecho a la basura se recontextualiza para
sumarle valor agregado, la clave es reutilizar”. Así se presenta esta
creativa empresa que decidió reutilizar las tapitas de gaseosas y agua
mineral para crear hermosos pisos y revestimientos ecológicos.
NOTICIAS POSITIVAS entrevistó al arquitecto Francisco Ribero, responsable de
Pisotapitas, sobre su emprendimiento.
Ribero comentó que, por una cuestión de durabilidad y resistencia, se
utilizan las tapitas de gaseosa o agua mineral como materia prima. “Al
existir una gran variedad de colores, los productos quedan muy
atractivos y las tapitas actúan como patrones de píxeles, es decir que
cuando uno se aleja comienzan a configurarse imágenes.” De este modo
logran formar logos de empresas, por ejemplo, y han realizado ya un
patrón de diez caras de personajes conocidos.
La empresa requirió de una etapa de más de seis meses de
investigación en laboratorio. Requirieron los servicios del Instituto
Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y concluyeron que lo podían
utilizar en veredas, y para que adquiriera mayor resistencia, rellenaron
el vacío que queda entre las tapitas con cemento. Por otro lado, cuando
el revestimiento va en las paredes, se deja ese aire vacío, lo que lo
hace bien liviano y, a la vez, un buen aislante térmico y acústico.
Un m2 de Pisotapitas reúne 1024
tapitas. “Es un aporte desde la reutilización. Además, nosotros
trabajamos con fundaciones benéficas, y hacemos un aporte económico para
conseguir las tapitas. Detrás del proyecto, hay una cuestión social de
compromiso”, remarcó Ribero.
El beneficio de reutilizar las tapitas plásticas
El
joven emprendedor explicó que “las tapitas tienen una resistencia muy
grande. Si las dejás a la intemperie, pueden durar entre 100 y 400 años.
Entonces, desde lo ecológico, una tapita suelta es un gran problema,
pero al utilizarlas como piso, esa resistencia es favorable”.
En relación con la potencialidad comercial del emprendimiento, Ribero dijo que “la
industria de la ecología
es reciente en la Argentina; entonces se nos abre un abanico de
oportunidades porque ofrecemos un servicio que no existe en el país ni
en el resto del mundo. Ahí tenemos un gran capital”. Además, les permite
trabajar con empresas que les dan sus descartes para que los reutilicen
en algo